jueves, 21 de febrero de 2013

la mujer actual


cambios de la mujer a lo largo del tiempo

Durante el siglo XX la mujer se emancipó. Desde el comienzo de la historia los hombres dominaron la relación de género dada su fuerza física. El hombre fue el proveedor, el cazador, quien suministraba el alimento a la familia o a la comunidad, y le proporcionaba seguridad a su clan. La mujer, en gran parte de su vida, embarazada o amamantando, se concentró en el cuido de la cría. Luego la mujer, al depender del hombre se subordinó a él y bajo el control del "macho", aceptó la ideología y la cultura patriarcal. Llamado "el machismo" en tiempos modernos.

Así, transcurrieron ¡Milenios! hasta que comenzó el período de liberación femenina que obtiene sus mayores logros durante el siglo pasado.

Aun quedan metas por alcanzar y discriminaciones, como las salariales y otras que habrán de resolverse. Sin embargo, la mujer pudo estudiar, votar, igualar sus derechos, trabajar, expresarse, pensar, decidir su destino, amar, disfrutar su sexualidad, opinar y tomar decisiones acerca de su vida y su entorno. La mujer de hoy posee los mismos derechos del hombre e iguales responsabilidades y obligaciones. Cambió el orden sociocultural, lo cual a su vez le asignó nuevas responsabilidades. Esto ha hecho que su personalidad se desarrolle. Se desempeñan en todos los campos del quehacer humano, en el arte y la ciencia, en la tecnología, en la conducción del hogar, en la toma de decisiones, en la iniciativa sexual, en todas las cosas de la vida. Además, sin perder sus funciones naturales maternales y su feminidad.

Los cambios han provocado igualmente transformaciones psicológicas. De fémina sumisa, obediente y dependiente pasó a ser libre, independiente y autónoma. La mujer asumió poder, en su casa, en el trabajo, en la política, en la sociedad con el compromiso, la carga y la exigencia que ello implica.

Las mujeres han ido encontrando un equilibrio sin perder su propia feminidad y fecundidad, con la nueva vida con sus seres queridos y en sociedad, así como en el área laboral o profesional.

Estos cambios en uno de los dos soportes de la especie han ocasionado de igual forma perturbaciones en su compañero de vida, el hombre, quien ha tenido que adaptarse a la competencia en estadios que le eran reservados. Ha tenido que ceder poder, compartir el placer y aceptar tareas y funciones que suponía y creía eran de exclusividad femenina como la crianza de los hijos o las labores de limpieza e higiene de la casa.

La mujer y el hombre del siglo XXI tienen que abandonar el "machismo" y el "hembrismo" y entender que son las partes de una sola unidad, si quieren funcionar juntos. 

la familia


Hoy, por fortuna, las cosas han ido cambiando, la mujer tiene ya un lugar preponderante dentro de la sociedad y qué decir en la familia. El papel de la mujer, que siempre ha sido relevante, aunque a veces poco reconocido, ha ido adquiriendo otra dimensión. Ya reconocemos que la mujer está llamada a desempeñar un papel clave en la sociedad y muy particularmente en la familia conjugando sus funciones profesionales con las de madre y esposa. Un trinomio difícil de equilibrar al que sólo la sensibilidad y la capacidad femenina puede responder con excelencia.
“El rol de la mujer dentro de la familia ha cambiado, de tal manera que ha tomado un papel de mayor protagonismo con respecto a los ingresos, a partir de su incorporación al mercado laboral. También sigue teniendo el papel protagónico en cuanto a las tareas domésticas y de sostén afectivo  (como madre y esposa la mujer es vínculo en las relaciones familiares, reúne, convoca, ayuda, se muestra dispuesta siempre). Mas debemos reconocer también que el porcentaje de tiempo que dedican las mujeres a la realización de tareas domésticas  y al cuidado de los hijos, es más del doble del que dedican los hombres. Esa situación afecta el desarrollo de sus capacidades personales y sociales, dejándolas en clara desventaja frente a los varones.
Al respecto de las madres que además trabajan fuera de casa, aunque la vida laboral y profesional las atrape, deben de estar siempre dispuestas para la tarea para la cual sí son imprescindibles, que es la de ser madres, ya que ésta es una pieza fundamental en el rol de la mujer”.

La mujer en lo laboral...

La situación en el mundo laboral ha estado marcada por una serie de progresos en los últimos años, pero, hoy por hoy existen todavía demasiadas diferencias sexuales relacionadas con el trabajo, ya sea en el ámbito ocupacional o en el económico, por ejemplo. La incorporación de la mujer al mundo laboral sigue un proceso creciente desde hace algunas décadas, pero la realidad pone en evidencia que su incorporación plena a todos los derechos sociales y económicos es considerablemente deficitaria. Los datos demuestran como las mujeres no se han incorporado todavía, en la misma medida que los hombres, cómo sus contratos son los más deficitarios y cómo su salario es menor por un trabajo de igual valor. El tema de las remuneraciones económicas es de los temas más polémicos en cuanto a las diferencias laborales entre hombres y mujeres: los salarios de las mujeres son inferiores a los que reciben los hombres. Además a medida que aumenta la edad, las diferencias salariales también aumentan. Hay que destacar también que aunque ha aumentado el número de mujeres profesionales en el sector de las comunicaciones, son pocas las que ocupan puestos directivos que puedan influir en la política de la información.

la mujer del siglo XXI

La mujer del siglo XXI tiene ante sí más posibilidades que nunca. No hace tanto tiempo –y parece una eternidad– pasaba de depender del padre al marido, eran muy pocas las que accedían a carreras universitarias y la inmensa mayoría dejaba de trabajar en cuanto se casaba. Nuestras madres más mayores necesitaban el permiso del marido para abrir una cuenta corriente, salir al extranjero o sacarse el carnet de conducir. Todo eso ya es historia. Ahora, tenemos estudios y decidimos solitas cuál será nuestra profesión, si viviremos o no en pareja, si tendremos hijos y hasta nos divertimos más… Llevamos años ganándonos a pulso que se nos respete como personas y se nos valore como profesionales. El feminismo quizá no esté de moda, pero ha sido una muy eficaz e imprescindible herramienta de avance. Ahora bien, una vez conseguidos esos derechos que ya nadie discute, ¿qué tal nos va en la vida cotidiana? El discurso años sesenta acerca de la realización de la mujer, ¿es cierto o es una milonga? Hemos querido conocer de primera mano qué piensan las mujeres de hoy sobre este asunto: jóvenes empresarias, mileuristas, estudiantes, ejecutivas...
Cambio positivo
Para Sara Moreno, profesora adjunta de la Universidad Autónoma de Barcelona y especialista en sociología de género y vida cotidiana, en las dos últimas generaciones –hablamos de los años cincuenta y los setenta– «ha habido un cambio positivo.
Vivimos mejor pero todavía no podemos hablar de igualdad real hombre-mujer. Hemos puesto todos nuestros esfuerzos en lograrla en el ámbito público, pero nos hemos olvidado de la esfera privada. Elegimos lo que queremos, somos mejores estudiantes, entramos en el mercado de trabajo, pero cuando vamos a vivir en pareja empiezan los problemas».
«Con la convivencia –comenta– el hombre, de repente, se olvida de la igualdad y repite los comportamientos que ha visto en su familia: el padre trabaja y la madre se ocupa de la casa y los hijos. Al principio, cuando la carga doméstica no es muy grande, aún pasa, pero en cuanto llegan los hijos, se destapa el conflicto.»
Vicky Martín Berrocal, 34 años, separada y madre de una niña, corrobora las palabras de la socióloga: «Es que parece que por el hecho de ser mujer, ya te tienes que ocupar de la casa, de los niños y de los mayores… En cuanto sabes que estás embarazada, ya te empiezas a sacrificar: dejo de fumar, de beber una copita, de salir... El padre de mi hija –el torero Manuel Díaz– es un excelente padre, y se preocupa si la niña está enferma, pero la que se pasa la noche sin dormir, la lleva al médico y se ocupa de todo soy yo. Mi prioridad es mi hija y su educación, y para eso necesitas tiempo. El sentimiento de culpabilidad que arrastramos las mujeres no lo arrastra ningún hombre. Vamos, todavía no he oído a ninguno decir: “Me siento culpable porque trabajo doce horas al día y llego a casa cuando mi hija duerme”.»
Montse Ribé vive en pareja con David Martí, con el cual también comparte días y horas de trabajo en el taller DDT de efectos especiales. Ambos ganaron el Oscar al mejor maquillaje por El laberinto del fauno. «David y yo lo compartimos todo, incluso las tareas domésticas.
Mientras él cocina, yo hago otras cosas. Ninguno de los chicos que conozco, amigos y familiares, es machista: en eso hemos avanzado mucho. Pero, generalizando, sí que parece que las mujeres tenemos asumido que los temas de familia son cosa nuestra. No sé qué pasará en mi caso el día que decida tener hijos.»
Y tú, ¿a qué renuncias?
Acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones es todavía difícil. Si, inicialmente, todos tenemos los mismos derechos y obligaciones, lo cierto es que no siempre ocurre así. Y ser joven y mujer es un factor doble de discriminación.
María José Bertrán, 23 años, es licenciada en Publicidad y RRPP, y ha hecho un máster en Industria Musical. Trabaja en el departamento de promoción de una multinacional discográfica y su sueldo no llega a los mil euros al mes. Se lamenta de que «las mujeres cobran menos que los hombres por el mismo trabajo y muy pocas acceden a puestos de responsabilidad ». Vicky se indigna: «Es que tenemos que ser buenas en todo; buena madre, buena esposa, buena profesional... Es un sobreesfuerzo que agota.»
Natalia Puiggros, directora de la agencia de RRPP Comunications by Le Mod, interviene: «Las empresas están pensadas en clave masculina y somos nosotras las que nos tenemos que adaptar para conciliarlo con nuestra vida privada.» La periodista Alejandra Alloza, que nació en Barcelona pero por cuestiones laborales tuvo que irse a vivir a Madrid, también es de la misma opinión: «Yo no tengo hijos, pero tengo padres. No es fácil organizar tu trabajo cuando tienes que estar viajando a menudo para ver a tu familia.»
Beatriz García-Valdecasas está opositando para fiscal: «Si apruebo, sé que tendré un sueldo digno y podré, en el futuro, conciliar vida laboral y familia. Y como funcionaria podré hacer media jornada si quiero.» De momento, «vivo encerrada estudiando, y el día libre que tengo a la semana lo aprovecho para ver a mis amigos o dormir. Mis padres me dan una asignación semanal, pero a veces me da palo eso de tener 25 años y pedirles dinero, así que procuro gastar lo mínimo».

el hogar no es tarea facil

Las mujeres tenemos la tarea y responsabilidad mas grande educar y tener un hogar esta no es una tarea facil desde mi punto de vista es la mas dificil por que de nosotras depende que nustros hijos esten bien educados o el hogar mantener un hogar no es nada facil implica de mucho tiempo y dedicacion. No es una tarea muy facil ser mujer tenemos que hacer muchas actividades al mismo tiempo.

domingo, 17 de febrero de 2013

¿Cómo a cambiado la mujer?

En la actualidad la vida de las mujeres es cada día más interesante y retadora, está cambiando. Algunas parecen llevar mejor los retos y el estrés que esto implica; otras, no tanto. En realidad lo que esta pasando es que la mujer esta teniendo una definición diferente esto implica pelearse con muchos siglos de tradición.

Antes era muy difícil ver a una mujer en carreras como leyes, computación y economía. Era a principios de los 90s. Donde las mujeres nos afrontábamos a un mundo machista donde la mujer nada más estaba echa para lavar ,hacer la comida, recoger a los hijos mejor conocida como AMA DE CASA.

Hoy en dia se ha demostrado que la mujer no simplemente esta echa para estar en casa si no que tambien para ejercer en empleos y tener buenos cargos hoy en día se esta empezando a ver que la mujer tenga cargos importantes en el trabajo, en el gobierno, miren no vayamos muy lejos antes la mujer no era tomada en cuenta para nada y un gran paso que se dio fue el voto que pudiéramos votar. 

Hoy en día la mujer ya es tomada en cuenta para el voto, ya es mas común ver a mujeres en carreras que antes estaban vistas mas para hombres. Hoy en día la mujer puede tener un cargo ejecutivo y llevarlo a la perfeccion, puede superarse día a día, se encarga, se preocupa y se entrega.